Historia
Desde la Edad de Bronce asistimos a una intensa ocupación de las tierras del municipio. Se trata de pequeñas aldeas situadas en lugares de fácil defensa: Cerro del Cortijo de Toledo, La Dehesilla, Cerro Lucero o el Cortijo de Pedro Rubio Alto.
A partir del siglo VI a.C., en la época de la cultura ibérica, se establecen pequeños asentamientos agrarios sin fortificaciones como el de Manoteras, cortijo de Pedro Rubio Bajo, cortijo de Pilallos, que contaban con dos pequeños recintos fortificados para su defensa: el Cerro de la Estrella y el Cerro Boyero.
En la época romana, debido a la posición estratégica de estar situado entre los dos grandes centros de Porcuna y Martos (Obulco y Tucci), se detecta una proliferación de pequeñas casas pertenecientes al campesinado entre los que cabe citar, 2 en el cortijo de la Cruz Gorda, la del Cerro Argamasón o el cortijo de Valdeutiel.
En la época islámica, la localidad sería una pequeña alquería integrada en el distrito administrativo de Tuss o Martos.
Tras la conquista por Fernando III, el mismo rey se la entregó al Señorío de la Orden Militar de Calatrava en el año 1.228.
Durante los siglos siguientes hasta la conquista de Granada, la vida en Santiago de Calatrava se vio dificultada por su situación fronteriza con el reino Nazarí. Se cuenta, que en el año 1.471, sorprendieron a la población dormida y ocasionaron una gran matanza.
Con la desaparición de la Orden de Calatrava, las posesiones de la Orden pasaron a la Corona de Castilla.
Será en 1.551 cuando el alcalde solicita al rey Felipe II la independencia de la localidad.
En el siglo XX, la Guerra Civil supuso un antes y un después para esta población. En el año 1.939 las tropas franquistas transformaron la localidad en un campo de agrupación de prisioneros. En la década de los sesenta, igual que ocurre en otras localidades, los bajos precios de los productos agrícolas, la dureza del trabajo en el campo, los años de sequía…, obligan a la población a emigrar a centros industriales o grandes ciudades, con lo que se produce un descenso demográfico de los pueblos.